En una sesión marcada por el debate y la rapidez legislativa, el Pleno del Senado de la República aprobó en fast track la reforma a la Ley de Amparo, sin modificar una sola palabra del texto enviado por la Cámara de Diputados. Con ello, el dictamen fue remitido al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La reforma había sido previamente discutida por el Senado la semana pasada, donde se le realizaron ajustes, y posteriormente por los diputados el martes reciente, quienes también introdujeron cambios. Sin embargo, la versión final aprobada por los senadores mantuvo íntegramente las modificaciones realizadas en San Lázaro.
Con 83 votos a favor de Morena, PT y PVEM, y 38 en contra de la oposición (PAN, PRI y MC), la mayoría oficialista declaró el dictamen como de urgente resolución, lo que permitió omitir su envío a comisiones y proceder directamente a su aprobación en el Pleno.
El debate se centró principalmente en las modificaciones a los artículos 128 y 129 de la Ley de Amparo reglamentaria de los artículos 103 y 107 constitucionales, puntos clave en la discusión por su impacto en los alcances del recurso judicial.
La reforma mantiene el propósito del gobierno federal de que el amparo continúe como una herramienta esencial de protección de derechos, pero ahora con límites más estrictos para evitar que los jueces otorguen suspensiones en casos de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo, actividades sin concesión o asuntos relacionados con deuda pública, consolidando así uno de los cambios más controvertidos del actual periodo legislativo.