China paga aranceles significativamente más altos que México para exportar productos al mercado de Estados Unidos, lo que coloca a ambos países en extremos opuestos en términos de tarifas comerciales, de acuerdo con información del Departamento de Comercio estadounidense.
Mientras el arancel promedio aplicado por Estados Unidos a las importaciones globales ronda el 9.81%, los productos mexicanos enfrentan una tasa promedio de apenas 4.18%, lo que mantiene a México como una plataforma competitiva y como el principal socio comercial del país vecino. En contraste, las exportaciones provenientes de China pagan cerca de 30.93%, mientras que otras economías como Japón, Vietnam y Alemania registran tasas intermedias.
La brecha arancelaria entre México y China se amplió de manera notable en el último año. A inicios de 2025, los productos mexicanos pagaban menos de 1% de arancel en promedio, mientras que los chinos enfrentaban una tasa de 12.3%, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Especialistas señalan que, aunque el modelo maquilador ha perdido parte de su valor ante nuevos aranceles aplicados tanto en México como en Estados Unidos y por el endurecimiento de las reglas de origen del T-MEC, el país sigue siendo una opción estratégica dentro de las cadenas de suministro. Consultores de Foley & Lardner LLP advierten que las empresas deben planificar mejor el origen de sus productos y el cumplimiento de las normas comerciales.
Además, la política arancelaria mexicana ha cobrado mayor relevancia. Desde el 1 de enero, México aplica aranceles de entre 5% y 50% a 1,463 productos provenientes de países sin tratados comerciales con el país, como China, Corea del Sur, India, Malasia y Tailandia, una medida que impacta importaciones con un valor aproximado de 52 mil millones de dólares.