El presidente interino de Perú, José Jerí, anunció la declaratoria de estado de emergencia en el área metropolitana de Lima y en el puerto del Callao, tras el aumento sostenido de hechos violentos y delictivos en el país. La medida, de carácter extraordinario, tendrá una vigencia de 30 días y busca frenar la ola de criminalidad que mantiene en alerta a las autoridades.
De acuerdo con un comunicado oficial difundido por el Gobierno peruano en la red social X (antes Twitter), la declaratoria permitirá “planificar, implementar y ejecutar acciones conjuntas para enfrentar con firmeza la ola de criminalidad que afecta al país”. Jerí subrayó que la decisión implica la activación coordinada de todos los niveles del Estado, con el objetivo de restablecer el orden y garantizar la seguridad de la ciudadanía.
La crisis de violencia, marcada por el avance de bandas del crimen organizado y un incremento en los homicidios, ha sido uno de los principales desafíos que enfrenta el país en los últimos meses. Con esta medida, las fuerzas armadas y la policía podrán actuar de manera conjunta para patrullar zonas críticas y reforzar la seguridad pública.
José Jerí, de 38 años, asumió la presidencia de manera interina tras la destitución de Dina Boluarte, quien fue declarada “incapaz moral permanente” por el Congreso, en medio de fuertes cuestionamientos por su gestión y por los casos de represión durante protestas sociales.
Boluarte había llegado al poder en diciembre de 2022, tras la caída del expresidente Pedro Castillo, quien fue detenido por intentar un autogolpe de Estado. Durante su mandato, la exmandataria enfrentó severas críticas por la violencia policial y por un escándalo relacionado con relojes de lujo no declarados. Con la llegada de Jerí, Perú enfrenta un nuevo intento de estabilización política en medio de una de sus crisis más prolongadas de los últimos años.